Periodistas repudian declaraciones del intendente y concejo deliberante

Periodistas repudian declaraciones del intendente y concejo deliberante

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La asociación que nuclea a los trabajadores de prensa del departamento San Martin elevaron un exorto al Concejo Deliberante repudiando la actitud del secretario de prensa del cuerpo y también de las cartas documentos que mando el intendente a los periodistas en una clara amenaza a la libertad de prensa.

EXORTO DE LA ASOCIACIÓN DE PERIODISTAS Y TRABAJADORES DE LOS MEDIOS DE COMUNICACIÓN DEL DEPARTAMENTO SAN MARTÍN.- Tartagal 21 de julio de 2.016

“Fomentar la libertad de prensa en el mundo, al reconocer
que una Prensa Libre, Pluralista e Independiente es un
componente esencial de toda sociedad democrática”.
Asamblea General de Naciones Unidas.

Ante los acontecimientos agraviantes y de público conocimiento, donde nuevamente la prensa, los Medios de Comunicación y el Gobierno Municipal, vuelven a ser protagonistas desafortunados, frente a una sociedad que tiene derecho a ser informada y opinar sobre la gestión de gobierno, la Asociación de Periodistas y Trabajadores de los Medios de Comunicación, se pronuncia con un enérgico repudio y rechazo a las manifestaciones intimidatorias, descalificantes y avasallantes al trabajo Periodístico por parte del Jefe Comunal de nuestra ciudad de Tartagal.
Ratificamos en un todo la idea y el espíritu de nuestra Asociación en la afirmación ferviente de la Libertad de Prensa, sin la cual no se concibe un periodismo digno y eficaz, como también la defensa de la libertad de expresión y la libertad de trabajo. Instamos, reclamamos y exigimos el respeto y consideración a realizar nuestro trabajo en absoluta libertad garantizado en nuestra Constitución nacional, Provincial y adhesiones a tratados internacionales donde se ha legislado sobre la exigencia al estado de proteger el trabajo Periodístico en libertad y el derecho inalienable a la información y a ser informados.
Cabe acotar, que esta metodología coercitiva, no es privativa del poder ejecutivo solamente, sino que se traduce en un Macartismo manifiesto ejecutado minuciosamente por quienes responden políticamente a un mismo sector partidario, ejercido por el presidente del concejo deliberante, que en un desconocimiento absoluto de su función representativa ciudadana, unifica su discurso, con el señor intendente municipal en claras manifestaciones de avasallamiento al derecho soberano de recibir y brindar información.
Instamos a las Instituciones de gobierno Ejecutivo y Legislativo, a diseñar estrategias de respeto y consideración ciudadana que les permita planificar políticas institucionales articuladas en torno al principio de coherencia, que establece que toda estrategia debe sumar esfuerzos y no restarlos.
En toda Democracia, la difusión mediática se ha convertido en un canalizador de la comunicación social, exponiendo ante la opinión pública toda la actividad institucional, pues los medios son el hilo conductor para que las instituciones se comuniquen con la sociedad masivamente mediatizada.
Para poder lograrlo, es indispensable que quienes nos gobiernan y quienes nos representan, estén imbuidos de Valores Éticos y Morales, afianzados en la educación, el respeto y la tolerancia, indispensables para la correcta convivencia social.
También nos parece propio destacar que los valores éticos y morales, no se transmiten por vía genética, y no se enseñan independientemente del resto de las enseñanzas ni de grandes explicaciones. Los valores se transmiten a través del ejemplo práctico, a través de la cotidianidad de nuestro comportamiento en el día a día, en el espejo que mostramos y transmitimos, y lamentablemente hoy el ejemplo que da a la sociedad el señor intendente municipal de Tartagal y el señor presidente del concejo deliberante está enseñando a vulnerar la democracia. Están enseñando a nuestros niños y nuestros jóvenes que las libertades son utopías, que si pretenden ejercerlas, pensar, decir, opinar e informarse libremente, pueden recibir una carta documento que cercene sus derechos constitucionales e inalienables de vivir en libertad.
La historia del periodismo, está escrita con sangre y dolor. Periodistas asesinados, secuestrados, golpeados, amenazados, quemados, ejecutados, atacados y condenados sin juicio previo, en una violación flagrante de todos sus derechos, por pensar en disidencia, son una constante en ésta necesidad de control y coacción por parte de los que pretenden ejercer el poder.
El Preámbulo de la Declaración de Chapultepec dice: “Una prensa libre es condición fundamental para que las sociedades resuelvan sus conflictos, promuevan el bienestar y protejan su libertad. No debe existir ninguna ley o acto de poder que coarte la libertad de expresión o de prensa, cualquiera sea el medio de comunicación”.
No hay personas ni sociedades libres sin libertad de expresión y de prensa. El ejercicio de ésta no es una concesión de las autoridades; es un derecho fundamental e inalienable del pueblo.
En una apretada síntesis de los contenidos en la Declaración Americana sobre los Derechos y Deberes del Hombre, la Convención Americana sobre Derechos Humanos, la Declaración Universal de Derechos Humanos, la Resolución 59(I) de la Asamblea General de Naciones Unidas, la Resolución 104 adaptada para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos, así como otros instrumentos internacionales y constitucionales, decimos:
CONVENCIDOS de que cuando se obstaculiza el libre debate de ideas y opiniones se limita la libertad de expresión y el efectivo desarrollo del proceso democrático;
REAFIRMANDO que los principios de la Declaración de Chapultepec constituyen un documento básico que contempla las garantías y la defensa de la libertad de expresión, la libertad e independencia de la prensa y el derecho a la información.

Adoptamos la siguiente Declaración de Principios:
“La libertad de expresión, en todas sus formas y manifestaciones, es un derecho fundamental e inalienable, inherente a todas las personas. Es, además, un requisito indispensable para la existencia misma de una sociedad democrática.

La censura previa, interferencia o presión directa o indirecta sobre cualquier expresión, opinión o información difundida a través de cualquier medio de comunicación oral, escrito, artístico, visual o electrónico, debe estar prohibida por la ley. Las restricciones en la circulación libre de ideas y opiniones, como así también la imposición arbitraria de información y la creación de obstáculos al libre flujo informativo, violan el derecho a la libertad de expresión”.
La lucha por la libertad de expresión nos corresponde a todos, ya que es la lucha por la libertad de expresar nuestro propio individualismo. Respetar la libertad de los demás a decir cualquier cosa, por más ofensiva que la consideremos, es respetar nuestra propia libertad de palabra.

Para finalizar, La Asociación de Periodistas y trabajadores de los medios de comunicación, ratifican su rechazo categórico y su repudio a toda forma de violencia verbal que pretenda coartar, impedir, silenciar, o avasallar el derecho del ciudadano a informarse y recibir información por medio de la prensa.

Dijo Monteagudo en una publicación de la Gazzeta de Buenos Aires: “La razón de ser de ésta libertad se afirma en la conveniencia de impedir que su ejercicio se convierta en triste servidumbre, que dando o negando su consentimiento se haga árbitro de las luces y de los derechos del hombre”.

Hacemos votos para que Dios ilumine el pensamiento y la razón de quienes nos gobiernan y nos representan, por una convivencia en paz, con respeto, consideración y tolerancia.

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